incendios

Loading...

jueves, 1 de julio de 2010

Extinción

Una vez se conoce de la existencia de un incendio forestal sólo queda centrarse en la extinción del mismo.

Para la extinción de un incendio se tratara de romper el triángulo del fuego eliminando alguno de los componentes que intervienen en la combustión, la eliminación de alguno de ellos provocará la extinción.Aunque existe un cuarto elemento ( tetraedro de fuego, la reacción en cadena, la inhibición química de la llama o rotura de la reacción en cadena, no se tiene en cuenta, al hablar de incendios forestales, por no ser éste un método efectivo de extinción en este tipo de incendios.

Eliminación del calor

Se busca suspender la reacción exotérmica retrasando la emisión de gases inflamables, esto se consigue aplicando una serie de productos retardantes sobre el combustible.

El retardante más común es el agua que se utiliza de dos maneras:

  • Arrojándola bruscamente sobre el fuego.
  • Lanzándola sobre combustible que no ha ardido para aumentar el contenido de humedad.

El uso de este procedimiento depende de la disponibilidad del agua que suele ser escasa en los montes.

Eliminación del comburente (sofocación.)

Su eliminación total es imposible aunque se realiza a muy pequeña escala mediante dos procedimientos:

  • Recubriendo el combustible: lanzando tierra con pala, uso de extintores, etc.
  • Golpeando el combustible: batefuegos, ramas, etc.

Eliminación del combustible

Uso de líneas de defensa, y sobre estas se pueden hacer contrafuego.

Estrategias de ataque

Ataque directo

El ataque directo a un incendio o fuego consiste en atacar el fuego en el borde o base del mismo. el ataque sobre las llamas se hará con herramientas de sofocación (batefuegos principalmente), con palas echando arena sobre las llamas, mochilas de agua (muy poco prácticas, ya que solo traen 16 L y cuando se acaba el operario queda totalmente inutilizado), y con agua a través de las puntas de lanza de las mangueras.

Este método de trabajo es menos seguro que el indirecto pero se tiene la ventaja que se quema menos monte. Si se tiene agua suficiente y buenos accesos es el mejor, pero si se acaba el suministro de agua el personal que esté trabajando en primera línea se encontrará con una desagradable sorpresa. Las herramientas de sofocación se utilizaran si la altura de las llamas lo permiten

Ataque indirecto

El ataque indirecto consiste en realizar una linea de defensa a una distancia de seguridad en un lugar con ventaja estratégica para ser realizado (por ejemplo: cambio de pendiente o vegetación). Esta distancia será la suficiente para trabajar con total seguridad con las herramientas manuales de corte y raspado (azadones, hachas, pulaskys o petas, mcleod, etc.) y con motosierras. En este método de trabajo lo más habitual es hacer una línea de defensa lo suficientemente ancha para que el fuego no consiga traspasarla. (ver Cortafuegos (forestal)

Ataque paralelo

Parecido al ataque indirecto, en que se realiza a una distancia de seguridad del incendio. Para determinar esta distancia solo se tiene en cuenta el tiempo necesario para realizar los trabajos y no que el medio sea apropiado. Es decir, que el medio es homogéneo. Se suele usar lineas de defensa reforzadas con quemas de ensanche.

Trabajos

Líneas de defensa

Es la eliminación del combustible forestal hasta suelo mineral, creando así una discontinuidad al avance del fuego. Cuando se usan en ataque indirecto, debido a que su anchura, que viene determinada por la altura del combustible, suele ser insuficiente para detener por si misma el incendio, debe ir acompañada de una quema de ensanche o un contrafuego.

Tendido de mangueras

La utilización de motobombas o vehículos contra incendios requiere que se realice el tendido de mangueras desde los mismos hasta un lugar adecuado para el empleo del agua en la correspondiente fase de la extinción: ataque directo o indirecto, control o liquidación. En el tendido de mangueras hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • La altura de aspiración o desnivel entre la bomba y la superficie del agua a utilizar debe ser menor de 6 m.
  • En la impulsión del agua, cada 10 metros de desnivel requieren una presión adicional de 1 atmósfera.
  • Existe una pérdida de carga como consecuencia de la resistencia de la manguera a la circulación del agua que es mayor cuanto mayor es la longitud, el diámetro y la rugosidad de la misma, así como la velocidad de circulación del agua.
  • La presión en la lanza debe ser como mínimo de 2 atmósferas.
  • La presión de la bomba tendrá que ser tal que supere a la altura de impulsión, la pérdida de carga y la presión en la lanza.

El primer tramo de manguera se tenderá desde la devanadera del vehículo, y si la longitud del mismo no es suficiente, se procederá a hacer los correspondientes empalmes, para lo cual el personal trasladará los rollos colocados en la espalda.

En la operación del tendido habrá que evitar los roces y arrastres que puedan deteriorar la manguera.

Contrafuego

Es la utilización de fuego para sufocar el incendio, pero no es una quema de ensanche. Es decir es el fuego promovido voluntariamente, apoyado en una línea de defensa suficientemente segura, que se propaga en dirección contraria al avance natural del incendio que se combate y que se intenta detener en la zona quemada por el contrafuego. Al chocar los frentes del incendio y del contrafuego se produce un chasquido característico producido por el brusco acercamiento de dos masas de aire. Cuando choquen el contrafuegos impedirá momentáneamente el aporte de oxígeno, debilitando al incendio, y además el incendio deberá quemar el combustible ya quemado para seguir activo.

Quema de ensanche

Se utiliza pricipalmente con el ataque paralelo. La finalidad es reforzar las líneas de defensa al quemar el combustible situado entre la línea de defensa y el incendio.

Unidades intervinientes

Los medios de extinción se dividen, tradicionalmente, entre medios terrestres y medios aéreos.

Medios terrestres

Los medios terrestres se organizan tradicionalmente en cuadrillas, grupos organizados de alrededor de una decena de miembros que se caracterizan por conocer de primera mano la demarcación que les corresponde preservar. Pese a que cuentan con medios limitados y escasa preparación, según que zonas, ya que poco a poco en España se tiende a la profesionalización del sector se caracterizan por su gran movilidad a la hora de sofocar pequeños focos antes de que se produzca un gran incendio. Son también los encargados de decidir si es precisa la colaboración de los bomberos que, esta vez sí, cuentan con preparación y profusión de medios, como vehículos motobomba y, a menudo, maquinaria pesada para la elaboración de cortafuegos (que también tienen las cuadrillas, solo que necesitan de la colaboración de más medios debido a la magnitud del incendio). Si el incendio es especialmente virulento se solicita la colaboración de los medios aéreos, formados por hidroaviones y helicópteros especialmente preparados para la realización de tareas de extinción. Sólo cuando todos estos medios están desbordados se solicita la colaboración de las fuerzas armadas.

Ante la presencia de un incendio activo (aquel en el que se aprecian llamas), la primera labor de los equipos de extinción es su control. Un incendio está controlado cuando no puede seguir propagándose, lo que se consigue conduciendo al fuego hacia una zona en la que carezca de combustible. Por tal motivo, las tareas de extinción de grandes incendios suelen centrarse en atacar sus frentes derecho e izquierdo, por una parte, y en eliminar todo material inflamable situado por delante de la cabecera del fuego, por la otra.

Esta estrategia se acompaña con el vertido sobre las llamas de grandes cantidades de agua, a la que a menudo se le añaden una serie de aditivos retardantes de la combustión que dificultan la propagación de las mismas (como el polifosfato de amonio), así como fertilizantes orientados a la pronta regeneración del terreno y la lucha contra la erosión.

Las cuadrillas de extinción son conocidas como retenes de incendios, los cuales son profesionales altamente calificados y con una gran preparación superando en multitud de ocasiones a los bomberos. Éstos últimos son gente muy preparada para incendios urbanos pero en el medio forestal las reglas cambian y es donde los retenes de ambiente hacen un excelente trabajo aunque con menos medios de los deseables. Jamás se verá a un bombero urbano utilizar una pala o un pulasky ya que no es su obligación, estas herramientas y otras más arriba explicadas son de los profesionales del gremio de los bomberos forestales.

Maquinaria pesada

Motobombas

Motobombas y vehículos contra incendios

Para facilitar el empleo del agua, por medios terrestres, en la extinción de los incendios se utilizan grupos motobomba o vehículos contra incendios que sirven para llevar el agua hasta las proximidades del fuego y lanzarla a presión a través de mangueras sobre el mismo o en zonas cercanas, bien sola o combinada con productos retardantes.

Grupos motobomba: son máquinas transportables con un armazón que aloja un motor de explosión de dos tiempos y los elementos de aspiración e impulsión de agua. La motobomba deber instalarse próxima a algún depósito, algibe, pantaneta, acequia, etc., desde donde se tomará el agua.

[editar] Vehículos contra incendios

Para los incendios forestales se utilizan vehículos con bastidor del tipo "todo terreno", provistos de cisterna para el almacenamiento de agua de capacidad entre 600 y 3. 500 litros, y una bomba centrífuga accionada por el motor del vehículo, para el llenado de la cisterna o el lanzamiento del agua de la misma.

Estos vehículos se suelen clasificar, según su capacidad de agua, en ligeros y pesados:

  • Vehículos ultra ligeros: de 100 a 300 L de agua. [1]
  • Vehículos ligeros: de 600 a 2.000 L de agua.
  • Vehículos pesados: de 3.000 a 3.500 L de agua.

En los últimos años se están desarrollando prototipos de mayor capacidad e incluso vehículos de cadenas, tipo carro de combate, con capacidad de unos 13.000 L de agua.

Maquinaria liviana, herramientas

Las principales herramientas manuales utilizadas por el personal en la extinción, que se describen seguidamente, deben ser conforme a la normalización del material establecida por el CLIF (Comité Lucha Contra Incendios Forestales) donde participan las Comunidades autónomas y la administración del Estado, Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.

  • El batefuegos es una herramienta destinada a apagar el fuego por sofocación (desplazamiento del aire), consistente en un mango o astil metálico o de madera, terminado en una pala elástica de goma. Mide 2 m de longitud, y su ancho máximo es 3 dm, su peso es de unos 2,5 kg. Se la utiliza para ataque directo sobre frente débiles, incipientes, o de combustibles ligeros. Se puede utilizar también en operaciones de ataque indirecto como ser apoyo en quemas de ampliación de "líneas de defensa", quemas prescritas, contrafuegos, control de focos secundarios y operaciones de remate.
  • La pala es una herramienta compuesta de una placa acerada, ligeramente cóncava, de forma ojival, con filo en su contorno lateral y ojo en su zona posterior para enastarla en un mango de madera. Mide aproximadamente 13 dm de longitud y su ancho total es de 2 dm, siendo su peso de unos 2 kg . Se la utiliza para ataque directo, lanzando tierra sobre llamas o brasas para la extinción por sofocación. En operaciones de ataque indirecto sirve para la apertura y ampliación de líneas de defensa para la eliminación hasta el suelo mineral del combustible por excavado, raspado y tronchado del mismo; quemas prescritas, contrafuegos, control de focos secundarios y operaciones de remate: muy útil para mezclar tierra y brasas con agua suministrada por extintores de mochila, y preparación de puntos de agua.
  • El extintor de explosión, actualmente denominado MULTIEXTINTOR FORESTAL con un peso total aproximado de 5 Kg, está compuesto por un contenedor pólimero con líquido ignifugante (una mezcla de agua con retardante químico), y en su interior aloja una cánula que contiene 8 gr de un artefacto pirotécnico catalogado unido a una mecha rápida externa, de unos 1,5 metros de longitud, que al contacto con el fuego crea una burbuja carente de oxígeno donde se nebuliza el líquido extinguidor sobre un radio de unos 5 metros.
  • La antorcha de goteo es una herramienta que permite efectuar la ignición sobre combustibles secos. El deposito se recarga con una mezcla de 2/3 gasoil y 1/3 gasolina. Existen en el mercado de diferentes capacidades, van desde 0,65 a 5 litros.
  • El hacha-azada (Pulaski) es una herramienta compuesta de una placa acerada con dos filos opuestos en planos perpendiculares, y un ojo central para enastarla en un mango de madera. Mide unos 9 dm de longitud su ancho es de unos 8 cm y su peso de unos 2 kg . Se la utiliza en ataque directo para aportar tierra suelta por excavación para ser lanzada con pala sobre llamas o brasas para la extinción por sofocación. En ataque indirecto permite abrir y ampliar líneas de defensa por corte, apeo y descuaje del combustible o eliminación del mismo por excavado y raspado hasta el suelo mineral; quemas prescritas, contrafuegos, control de focos secundarios, operaciones de remate y preparación de puntos de agua.
  • El rastrillo-azada (Mc Leod), herramienta compuesta de una placa plana de acero estampado, con 6 dientes gruesos en un lado y corte en el opuesto, y provista de un casquillo de acero en su parte central, para enastar perpendicularmente a un mango de madera.
  • Dimensiones y peso
    • Longitud total: 1.240 + 10 mm
    • Ancho: 275 + 5 mm
    • Peso: 2,2 + 0,2 kg
  • Utilización
    • En ataque directo: dispersión del combustible cuando no hay llamas en el borde del incendio que se está atacando.
    • En ataque indirecto: ampliación y consolidación de "líneas de defensa", por corte y rastrillado de combustibles ligeros y raspado hasta el suelo mineral; quemas prescritas, contrafuegos, control de focos secundarios y operaciones de remate.
  • El extintor de mochila: aparato aplicador de agua en chorro lleno o pulverización, constando de un depósito de transporte dorsal, latiguillo de conexión y bomba (lanza) de accionamiento manual.
  • Dimensiones y peso
    • Altura total: 610 mm
    • Longitud: 440 mm
    • Ancho: 200 mm
  • Utilización
    • El ataque directo sobre frentes débiles, incipientes, o de combustibles ligeros.
    • El ataque indirecto: en operaciones de apoyo en quemas de ampliación de "líneas de defensa", quemas prescritas, contrafuegos, control de focos secundarios y operaciones de remate. El agente básico extintor es el agua y aditivos retardantes.
  • La motosierra es una máquina compuesta por un conjunto motor que mediante un sistema de embrague y transmisión pone en movimiento a una cadena cortante que se desliza por una guía y espada de longitud variable, según el tipo de árbol a apear. Para la extinción de incendios suelen destinarse motosierras ligeras de 4 ó 5 kg de peso. Se emplea en la construcción de "línea de defensa" para el apeo de árboles y corte de ramas y matorral grueso.
  • La motodesbozadora consta de un motor de dos tiempos unido por un tubo portaherramientas metálico al elemento de corte que suele ser un disco intercambiable, con un número variable de dientes o cuchillas, según el tipo de vegetación a cortar. Para su manejo dispone de un manillar con empuñadura ajustable y un arnés de enganche para colgarla de los hombros del operario. Su utilización es adecuada en la construcción de "líneas de defensa" para la eliminación de arbolillos, arbustos y matas leñosas.

Elementos complementarios En general, tanto los grupos moto bombas como los vehículos contra incendios han de disponer como elementos complementarios de los siguientes:

  • Mangotes, son tubos de gran diámetro (100/110 mm) que sirven para aspirar el agua por la bomba: deben ir provistos en su extremo de una alcachofa.
  • Mangueras, son tubos flexibles que permiten llevar el agua canalizada desde la cisterna o

motobomba hasta la lanza; suelen utilizarse según su diámetro interior tres tipos:

  • De 25 mm de diámetro en tramos de 20 m
  • De 45 mm en tramos de 15 m
  • De 70 mm en tramos de 15 m
  • Lanza, dispositivo metálico que se coloca en el extremo de la manguera para dirigir el

agua, en forma de chorro o pulverizada y que alcance cierta distancia, disponiendo para ello de una válvula que regula su apertura.

  • Racores, son piezas metálicas diseñadas para efectuar de forma rápida la unión entre mangueras o mangueras y lanzas.
  • Bifurcaciones y derivaciones, materiales especiales que permiten hacer ramificaciones en los tendidos de mangueras para optimizar el uso de las mismas.

Medios aéreos

Existen medios aéreos que apoyan en el combate aéreo de los incendios forestales; tal es el caso de helicópteros, helibaldes, avionetas entre otros.

Aparatos de ala rotativa (helicópteros)

Dentro de los aparatos de ala rotativa, existen muchos modelos, dedicándose a diferentes aplicaciones, como son:

Observación y vigilancia: para estas tareas se utilizan aparatos muy pequeños, tipo BELL - 47, con capacidad para un solo pasajero. Tiene la ventaja de su gran maniobrabilidad, ya que puede tomar tierra, casi, en cualquier parte.

Actualmente suelen ir equipados con cámaras de vídeo, infrarrojos y GPS, para poder determinar focos, perímetros, y como ayuda para determinar el envío de aviones anfibios al incendio.

Extinción de incendios: estos aparatos disponen de dos sistemas para el transporte del agua; el helibalde y el depósito ventral, que mediante un mangote de aspiración colgante, carga el depósito. Cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes, siendo desventaja más importante del depósito ventral, su peso, y la del helibalde, la desestabilización del vuelo del helicóptero.

Sus ventajas son, la de poder descargar el agua en cualquier parte, excepto en los focos más virulentos del incendio.

Transporte del personal: este medio se puede utilizar, para el transporte de las brigadas forestales, desde sus zonas hasta el lugar del incendio, de manera que brigadas que tardarían 2 horas en llegar al incendio, utilizando el helicóptero, para sus transporte tardarían 1/2 hora.

Aparatos de ala fija (aviones)

Entre estos aparatos podemos encontrar, el Douglas DC-6 y el Lockheed Hércules, estos son aviones de carga que han sido acondicionados para ser utilizados en las tareas de extinción de incendios. La carga de esos aparatos oscila entre los 7.500 y los 12.000 L. Luego podemos encontrar el Air-tractor, el Dromadair y el Grumman, estos son aviones de menor carga entre 1.500 L y 3.500 L . Su radio de acción debe ser de 30-40 km . Estos aparatos tienen la posibilidad de lanzar mezcla retardante. Estos como los de gran capacidad deben de cargar en tierra, por lo que necesitan una infraestructura de pistas de aterrizaje.

Luego tenemos los llamados anfibios, como el Canadair CL-215, el Bombardier CL-415 y el AT anfibio, estos al contrario de los anteriores fueron diseñados desde su origen para la extinción de incendios forestales. Tienen la ventaja de poder llenar las cisternas mediante el deslizamiento sobre una superficie liquida. Su uso solo es posible si en las proximidades del incendio existe ( max. 50 km ), una superficie de agua adecuada.

Los Canadair disponen de un depósito de retardante de espumógeno y un mezclador en su interior.

Las principales misiones que llevan a cabo los aparatos los medios aéreos de ala fija suelen ser los siguientes:

  • Misiones de vigilancia:
El avión es una herramienta, que ofrece muchas posibilidades, a la hora de realizar misiones de vigilancia, al constituirse en un punto de observación de enormes extensiones. Además se eliminan las zonas ocultas, no visibles desde los puestos fijos como son las torretas de vigilancia.
El uso de este medio suele ser variable en frecuencia, dependiendo del riesgo existente: en caso de detectar un incendio da una información exacta sobre su situación, características y evolución.
Una de las inconveniencias que presenta su uso es la discontinuidad en la vigilancia, ya que si se produce un incendio entre dos pasadas consecutivas, este no será detectado con suficiente celeridad.
Otro inconveniente es la necesidad de disponer de enlace en tierra y de suficientes pistas de aterrizaje.
Siempre que sea posible, un técnico experto en comportamiento de incendios forestales debe acompañar al piloto para valorar la peligrosidad de los incendios descubiertos.
  • Misiones de extinción:
Las posibilidades, como medio de extinción, que presentan los medios aéreos son múltiples:
Descargas de agua o retardante en puntos peligrosos para los equipos de tierra.
Combate de focos secundarios.

.Actuación en coordinación con los medios terrestres.

Lanzamiento de agua, con el fin de refrescas las zonas en las que trabajan los medios terrestres (brigadas forestales).
Aparte de las aplicaciones del avión para la extinción directa, también se puede utilizar en ataque indirecto, lanzando productos retardantes, en las zonas sin quemar, para formar una barrera que detenga la marcha o avance del incendio. Por supuesto, esto siempre en coordinación con los medios terrestres.

Secuelas

La principal secuela es el de la erosión al desaparecer la capa vegetal. Esta deprotección del suelo frente a la elevada erosividad de las lluvias provoca grandes pérdidas de suelo y nutrientes, pero no es solo este el efecto sobre el sistema edáfico. Las altas temperaturas modifican la composición biológica y química del suelo.

Los incendios forestales han sido siempre un modelador de los sistemas ecológicos sobre todo el mediterráneo. Durante millones de años la naturaleza se ha servido del fuego por lo que numerosos estudios ponen en duda la conveniencia o no de una extinción rápida del mismo. Algunos ecosistemas han necesitado el fuego para regenerarse, siendo en estos casos, necesaria la introducción de quemas controladas o fuegos controlados. Son muchas las especies vegetales que utilizan el fuego.

Un incendio forestal es el fuego que se extiende sin control sobre combustibles forestales situados en el monte.

También puede definirse como: el fuego que se expande sin control sobre especies arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas, siempre que no sean características del cultivo agrícola o fueren objeto del mismo y que no tengan calificación de terrenos urbanos, afectando esta vegetación que no estaba destinada para la quema.

Causas


Si bien las causas inmediatas que dan lugar a los incendios forestales pueden ser muy variadas, en todos ellos se dan los mismos presupuestos, esto es, la existencia de grandes masas de vegetación en concurrencia con periodos más o menos prolongados de sequía.

El calor solar provoca deshidratación en las plantas, que recuperan el agua perdida del sustrato. No obstante, cuando la humedad del terreno desciende a un nivel inferior al 30% las plantas son incapaces de obtener agua del suelo, con lo que se van secando poco a poco. Este proceso provoca la emisión a la atmósfera de etileno, un compuesto químico presente en la vegetación y altamente combustible. Tiene lugar entonces un doble fenómeno: tanto las plantas como el aire que las rodea se vuelven fácilmente inflamables, con lo que el riesgo de incendio se multiplica. Y si a estas condiciones se suma la existencia de períodos de altas temperaturas y vientos fuertes o moderados, la posibilidad de que una simple chispa provoque un incendio se vuelven significativa.

Fases del incendio

Un incendio posee tres fases distintivas: iniciación, propagación y extinción.

  • Iniciación: es el comienzo del incendio producido por causas naturales o mayoritariamente por la acción del hombre.
  • Propagación: es la extensión del incendio por la vegetación cercana.
  • Extinción: es la finalización del incendio por causas naturales (lluvia o falta de vegetación) o por acción humana (labores de extinción)

Si bien existen incendios forestales producidos por causas naturales, como la caída de rayos o por el rozamiento piedras impulsadas por el viento. Aunque la gran mayoría de ellos se debe a la acción humana, bien sea por accidentes y negligencia (ferrocarril, líneas eléctricas, quemas, trabajos forestales, hoguera, fumadores. basura, motores, maquinas, maniobras militares, etc.), intencionados o por reproducción de un incendio anterior. El humano es causa directa o indirecta del 99.99% de los incendios que se producen en el mundo. Aunque normalmente se ocasionan, en climas secos o subsecos, como el mediterráneo, donde la vegetación sufre estrés hídrico y además algunas especies vegetales como los pinos contienen resinas que ayudan a que el incendio se propague mejor y sea más virulento. Asimismo generalmente también poseen mecanismos de adaptación al fuego como por ejemplo: piñas serotinas.

La propagación del fuego dependerá de las condiciones atmosféricas, de la topografía del lugar en el que se produzca y de la vegetación presente en el mismo.

Tipos de incendio


Según por donde se propaga:

  • Fuego de suelo o subsuelo: El fuego se propaga por la materia orgánica en descomposición y las raices. Casi siempre se queman despacio y en combustión incandescente (poca o ausencia de llama) al no disponer de suficiente oxígeno.
  • Fuego de superficie: El incendio se propaga por el combustible que encontramos sobre el suelo, incluye la hojarasca, hierbas, arbustos y madera caida pero no inmersa en la hojarasca en descomposición.
  • Fuego de copas:
    • Antorcheo: Paso de fuego de superficie a fuego de copas, pero solo de forma puntual en algunos pies.
    • Copas pasivo: Es el fuego que avanza por las copas de los árboles acoplado y dependiente de un fuego de superficie, si se extingue este se detiene el de copas.
    • Copas activo: Es el fuego que avanza por las coronas de los árboles independientemente de la superficie. Solo se puede atacar de forma indirecta y necesita viento mayor de 30 Km/h y proximidad de copas.

Existen otras tipologías por quien rige el incendio: Combustible, topográfico, conducido por viento y hambriento.

miércoles, 30 de junio de 2010



Origen del fuego

Los incendios en los edificios pueden empezar con fallos en las instalaciones eléctricas o de combustión, como las calderas, escapes de combustible, accidentes en la cocina, niños jugando con mecheros o cerillas, o accidentes que implican otras fuentes de fuego, como velas y cigarrillos. El fuego puede propagarse rápidamente a otras estructuras, especialmente aquellas en las que no se cumplen las normas básicas de seguridad. Por ello, muchos municipios ofrecen servicios de bomberos para extinguir los posibles incendios rápidamente.

Las normativas sobre Protección de Incendios clasifican el riesgo que presenta cada tipo de edificio según sus características, para adecuar los medios de prevención.

El riesgo atiende a tres factores:

  • Ocupación: mayor o menor cantidad de gente y conocimiento que tienen los ocupantes del edificio.
  • Continente: atiende a los materiales con que está construido el edificio, más o menos inflamables, así como a la disposición constructiva, especialmente la altura que, si es grande, dificulta tanto la evacuación como la extinción.
  • Contenido: materias más o menos inflamables.

Según estos factores, el riesgo se clasifica en Ligero, Ordinario y Extraordinario.




Incendio


Un incendio es una ocurrencia de fuego no controlada que puede abrasar algo que no está destinado a quemarse. Puede afectar a estructuras y a seres vivos. La exposición a un incendio puede producir la muerte, generalmente por inhalación de humo o por desvanecimiento producido por la intoxicación y posteriormente quemaduras graves. Para que se inicie un fuego es necesario que se den conjuntamente estos tres factores: combustible, oxigeno y calor o energía de activación.

Se llama fuego a la reacción química de oxidación violenta de una materia combustible, con desprendimiento de llamas, calor, vapor de agua y dióxido de carbono. Es un proceso exotérmico. Desde este punto de vista, el fuego es la manifestación visual de la combustión.Se señala también como una reacción química de oxidación rápida que es producida por la evolución de la energía en forma de luz y calor.

El fuego ha fascinado a la humanidad durante siglos. Quizá el ser humano cobró conciencia de su superioridad cuando dominó el fuego, al que los demás animales temían. Sus primeros usos fueron el calor y la defensa ante las alimañas, pero enseguida dio pruebas de que era algo más. La simple observación de que la punta del palo, con que se removían las brasas de una fogata, se carbonizaba y ganaba dureza, convirtiéndolo en arma de caza más eficaz, fue el principio de su aplicación como generador de técnicas.

A su alrededor, y gracias a su calor, han vivido miles de hombres. El hombre ha sabido usar la energía del fuego en su provecho, para extraer la energía de los materiales que le proporcionaba la naturaleza o poder moldearlos a su gusto. Si bien la mano es la herramienta principal del hombre, también el fuego tiene parte en la responsabilidad de la construcción de la actual cultura.

Una de las consideraciones históricas más importantes, es la influencia del científico Lavoisier, padre de la química, al descubrir la intervención de los gases aéreos, como el oxígeno, en las combustiones, sustituyendo la teoría del "flogisto". Dicha teoría trataba de explicar la combustión suponiendo que un cuerpo ardía por el hecho de contener un principio inflamable, denominado flogisto, (descendiente directo del "azufre" de los alquimistas y más remoto que el antiguo elemento "fuego" era una sustancia imponderable, misteriosa, que formaba parte de los cuerpos combustibles). Cuanto más flogisto tuviese un cuerpo, mejor combustible era. Los procesos de combustión suponían la pérdida del mismo en el aire. Lo que quedaba tras la combustión no tenía flogisto y, por tanto, no podía seguir ardiendo. El aire era indispensable para la combustión, pero con carácter de mero auxiliar mecánico.

Desde luego, se trataba de una teoría subjetiva que se completó científicamente por Lavoisier al explicar que los cuerpos ardían en presencia de oxígeno, intervención del mismo u otro comburente, cuando aparecía una fuente de calor que activase la reacción. es una de las fuentes de energía mas antigua el mundo antiguo.